Olivia Arévalo

Olvia Arévalo Lomas, era la chamana de la etnia amazónica shipibo-conibo, y curandera tradicional. Considerada “la última meraya”,  esta mujer ocupaba un rango muy especial en su comunidad, el de “sabia indígena”, el lugar más alto de una mujer médica.

Arévalo era “poseedora legendaria de la sabiduría y el conocimiento de las plantas medicinales, y defensora de los derechos culturales y ambientales de los shipibos”, afirma el Centro Shipibo Conibo, de Nueva York (CSCNY).

Dentro de su experiencia, destaca su trabajo en el Templo del Camino de la Luz (2009-2011), un centro ubicado en la Selva Norte Peruana, que hace retiros con sesiones de ayahuasca. Por parte del templo hay excelentes comentarios de la chamana, que la describen como:

“Una de las más respetadas y poderosas onanya (curandera que usa plantas medicinales)” y “una enciclopedia andante de la medicina tradicional shipiba.

Además, el curanderismo de Olivia ganó gran reconocimiento internacional dentro del Templo, en los últimos diez años; incluso había quienes lo llamaban “legendario”.

Cabe mencionar que los íkaros o “cantos sagrados” de su pueblo, son Patrimonio Cultural del Perú –a partir del 2016–, y esta bellísima mujer los promovía.

También ha sido descrita por la congresista peruana Tania Pariona, como “un hospital, un repertorio de cantos, una institución histórica”, debido a los conocimientos tan amplios que había adquirido a lo largo de su vida.

Lamentablemente, el pasado 19 de abril, fue asesinada en la puerta de su hogar por el extranjero, Sebastian Woodroffe, tras varios disparos. De nacionalidad canadiense y 41 años de edad, se dice que el hombre habría ido con la chamana, para obtener una cura a las adicciones, así como experimentar con ayahuasca –bebida alucinógena, elaborada a base de plantas, a la que se le son atribuidos poderes curativos y espirituales–.

El pueblo, tras perder a tan querida líder, y enardecido de rabia, fueron al encuentro del asesino con un único fin: matarlo, hacer justicia por mano propia de tan horrible asesinato. El linchamiento fue grabado por ellos mismos.

Actualmente, las autoridades se encuentran investigando ambos asesinatos, el de Olivia Arévalo y el de Sebastián Woodroffe.

Si bien es cierto que la gente está cansada de los crímenes, asesinatos, inseguridad, impunidad, injusticia y feminicidios, también es cierto que la violencia no se detiene con más violencia.

@reinasdelaselva

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